Royal Rumble 2018 necesita un ganador inédito

En lugar de hacer del Royal Rumble 2018 un nuevo trofeo para alguien del pasado, la mejor opción es dejar que reine la sangre nueva el domingo.

En los últimos cuatro años, hemos visto a Triple H, Batista y Randy Orton ganando la batalla real de 30 hombres. Esa lista de ganadores suena como una alineación para el segmento de cierre de Raw del 2003.

Los tres hombres habían ganado la lucha antes. Los miembros de evolución habían sido campeones del mundo y ya habían sido el main event de WrestleMania. Es difícil culpar a los fans porque no estaban entusiasmados con la vieja guardia de pie sobre la nueva era.

El Royal Rumble ha sido a menudo un punto de lanzamiento para las estrellas en ascenso, incluido el propio Batista en el 2005.

La lucha marco un cambio en la carrera para Rey Mysterio, Shawn Michaels y otros. Ese es el espíritu que la pelea tiene que encarnar el domingo.

John Cena ganando su tercer Royal Rumble sería una decepción. Una repetición del triunfo del 2015 para Roman Reigns sería un error. Orton que gano dos veces la lucha seria otro paso en falso a la hora de crear una nueva estrella.

WWE debe utilizar la lucha para elevar a una estrella emergente, para dejar claro que alguien nuevo pertenece al nivel superior de la empresa. Este es un caso en donde lo nuevo producirá electricidad. Después de tantas secuelas, es hora de una historia original.

Shinsuke Nakamura logrando la victoria sería enorme. La estrella japonesa necesita un momento importante. Sus acciones se disparan en caso de que elimine a Orton, el Miz y Cena para reclamar la victoria más grande de su carrera en WWE.

Finn Balor sería una elección intrigante. Incluso el ir más lejos y el coronar a Rusev o Big E haría olas dentro de los fanáticos de WWE.

Cuando Batista ganó en 2014, el público de Pittsburgh abucheó como muestra de la decepción colectiva. En 2018, WWE puede dejar la arena llena de rostros aturdidos y entusiasmados al aventurarse por un nuevo camino.

La compañía en los últimos años ha dependido en exceso de éxitos del pasado, demostrando una vez más el fracaso a la hora de construir nuevas estrellas. Kevin Owens sacrificado a favor de Goldberg el año pasado es un ejemplo claro de los errores de WWE. Esa no es la forma de hacer nuevas estrellas y es decir, WWE no puede volver a depender este año de lo mismo ¿no?

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