Roman Reigns necesita desmarcarse de ser el clon de John Cena

Roman Reigns lesionado

Los fanáticos aún debaten el triunfo de Roman Reigns en el Royal Rumble 2015. Muchos piensan que el ex hombre fuerte del escudo no merece el derecho de trabajar en el evento principal de WrestleMania 31, mientras que otros sienten que su carrera está justo donde debería estar.

Independientemente del lado en donde estemos, no se puede negar que Roman Reigns necesita crear su propio nombre. Pero últimamente, las comparaciones con John Cena se han vuelto más frecuentes. Pero gran parte de esta culpa recae en WWE, y tiene que parar ahora. Reigns no debe ser el tipo que solo es un clon de Cena.

Después de todo, las similitudes entre los dos hombres no eran evidentes antes, pero las cosas han cambiado.

A decir verdad, nunca ha habido una razón para compararlos. Cena y Reigns parecían dos animales diferentes, dos personalidades individuales con aparentemente nada en común.

Pero se han vuelto similares, incluso más de lo que alguien creía posible hace un par de años atrás.

Roman Reigns el nuevo John Cena

Volviendo a tocar el tema del Royal Rumble y la cuestionada victoria de Reigns, a pesar de ser un favorito de los fans en el pasado, Reigs estaba luchando ante otros favoritos de WWE. El problema comenzó después de su regreso de su lesión en el 2014, cuando muchos aficionados se habían acostumbrado a ver a Dean Ambrose y Seth Rollins quienes rompían los esquemas en la escena principal.

De repente, volvía Reigns, pero a nadie parecía importarle.

Sin embargo, WWE había proseguido con un plan interrumpido por meses, por lo que la victoria de Reigns en el Royal Rumble no se podría comparar con la reacción por parte de la audiencia si hubiesen visto ganar a Ambrose o Daniel Bryan.

Reigns recibe ayuda de The Rock

Por supuesto, el panorama que nos dejó el Royal Rumble es una respuesta en contra Reigns que se ha convertido en desacato y su probable elevación como el próximo jefe de WWE en algo lleno de críticas y burlas.

Básicamente, el sentimiento entre muchos aficionados es que Reigns se está convirtiendo en el próxima Cena y no debería ser promovido al siguiente nivel dentro de la escala de WWE. Y eso es que un destino que prácticamente nadie vio venir.

Cena es el héroe valiente, intrépido, el tipo de carácter irreprochable y leal hasta el final. A pesar de que muchos fans lo odian, es inmutable, permanece igual de una historia a otra. WWE lo presenta como el mayor babyface en el roster, pero que constantemente recibe una reacción mixta o una ola de odio por parte de los fans.

Y WWE no hace nada para cambiarlo.

Tiene que ser uno de los casos más curiosos en la historia reciente de la WWE. Cena necesita un cambio de carácter, algo para revitalizar su carrera, pero continúa en el mismo lugar. Se presentó como defensor del pueblo, como alguien en que puedes confiar, pero un buen número de fans ya no quiere nada que ver con él.

WWE (Vince) es evidentemente feliz con todo esto y ni siquiera parece querer escuchar a sus fans. Descartando de plano las reacciones mixtas de Cena e ignorando su carácter rancio, la empresa continúa viéndolo como el número 1.

Pero eso no debería ser para Reigns, a pesar de que está pasando.

El odio que se niveló en contra Reigns es similar al que es lanzado en contra Cena. Reigns es un babyface y no tiene ninguna reacción en contra la multitud que le abuchea; parece elevarse por encima de la crítica y tomarlo con calma con frases como que el público paga su boleto y tiene derecho de expresar ¿quién habrá dicho eso antes?

En ese camino se está convirtiendo en un clon de Cena, y tiene que detenerse.

Reigns no se merece esto y los fans tampoco. Sin embargo, WWE es una empresa demasiada necia. WWE obviamente tenía un plan para Reigns, y ese plan viene de antes de lo sucedido el 25 de enero, en donde Reigns solo queda como la víctima de un personaje débil con una lamentable reserva.

Con ese panorama, es fácil comprender que muchos le denominen como John Cena 2.0.

Reigns tiene una oportunidad de oro para ayudar a llevar a la WWE a una nueva era, para que WWE pueda avanzar como empresa. Una evolución que es necesaria para asegurar que la WWE siga siendo rentable. Pero eso no sucederá si WWE le sigue viendo como el hombre que seguirá exactamente el patrón de Cena una vez que este último se retire. WWE necesita enderezar el barco, incluso si eso significa cambiar de bando a Reigns o haciendo algo diferente en conjunto.

Quizás la gran diferencia actual entre Reigns y Cena, es que Reigns como personaje no tiene un precio, que quiere decir esto, Reigns puede cambiar perfectamente de personaje y es probable que le ayude a largo plazo. WWE tiene la oportunidad de arreglar las cosas para Reigns antes de que este tema del John Cena 2.0 llegue demasiado lejos.