Rollins y Ambrose necesitan un nuevo enfoque tras su reunión

Seth Rollins y Dean Ambrose enfrentaran a Cesaro y Sheamus en No Mercy, sin embargo, dicho encuentro ya no contara con la misma chispa que se vio en SummerSlam.

Antes del PPV de agosto, Rollins y Ambrose tuvieron que recuperar su confianza con los demás. Eran enemigos convertidos en aliados, cautelosamente unieron fuerzas. Y en SummerSlam, redescubrieron la magia que tenían como dos tercios del escudo y capturaron los Campeonatos por equipos de Raw al derrotar a Cesaro y Sheamus.

Un avance rápido hasta el presente y los campeones no tienen lo que fue una narrativa convincente.

Rollins y Ambrose son los titulares que buscan defenderse de los hombres a quienes les quitaron el oro. Es un cuento simple y demasiado familiar. Para mantener el impulso de los babyfaces, necesitarán más que eso.

Ambrose y Rollins nuevas historias

Para mala suerte, la escena por equipo de Raw no es lo suficientemente atractiva para seguir con el statu quo. La creatividad que vimos por delante de Rollins y Ambrose antes de su victoria tiene que volver. Y lo mismo pasa con la emoción que estos dos fueron capaces de crear mientras reparaban su relación fragmentada.

Raw no puede simplemente enfrentar a las mismas combinaciones de enemigos una y otra vez como hemos visto durante los últimos reinados.

Cualquier ángulo que WWE tenga en mente para Rollins y Ambrose, podría tener que esperar hasta después de No Mercy el 24 de septiembre, cuando los campeones supuestamente tendrán que derrotar a Cesaro y Sheamus para seguir adelante.

Una opción sería tener a los titulares de Raw y los titulares de SmackDown. Más allá de eso, el dúo necesita más elementos narrativos para trabajar.

Todo lo anterior lleva a las siguientes preguntas.

¿Se volverán a unir con Roman Reigns? ¿Se formaran nuevos equipos en un intento de derribar a los Reyes recién coronados? ¿La cohesión de Rollins y Ambrose comenzara a desmoronarse cuando alguien les recuerda a los dos hombres la mala sangre entre ellos? La respuesta a una de esas preguntas tiene que ser sí.

Lo último que necesita WWE es que una de sus historias más candentes ya haya finalizado.