Columna: Kevin Owens amenazado por la reserva de WWE

El perseguir el oro de un campeonato y el mantener a su familia fue la motivación para que Kevin Owens finalmente llegara a las filas de NXT.

Él fue despiadado y golpeo a todo el mundo para lograr sus objetivos, incluyendo a su mejor amigo, Sami Zayn, en una muestra de lo peligroso que podría ser.

Tras su éxito en NXT, salto al roster de WWE, en donde puso sus ojos tras John Cena y su campeonato. Tras una tentativa fracasada en destronar a la estrellas más visible de la empresa de Vince McMahons, Owens perdió impulso y comenzó a exponer características de otros villanos genéricos que suelen poblar la programación de WWE, básicamente, su personaje comenzó a ser cada vez más limitado.

Y llegamos al tema de que el Staff creativo de World Wrestling Entertainment tiene la mala costumbre de borrar todo lo que un personaje genera por su cuenta y los despoja de cualquier elemento que posiblemente les podría ayudar a no ser parte de esa nube negra de la monotonía que se cierne sobre Raw y SmackDown.

Eso está sucediendo con Owens. Sus motivaciones han sido borradas, y recientemente, algo que lo diferenciaba de otros villanos ha sido eliminado, el no tener miedo de atacar a quien sea en su camino.

Un ejemplo fue lo sucedido en el episodio del 15 de octubre de SmackDown, en donde el actual campeón intercontinental derrotó a Zack Ryder y procedió a huir cuando Ryback se acercó al ring. En lugar de retratar a Owens como un villano inteligente, fue retratado como un cobarde.

Retratado de igual manera, con lo que se hace con todo el mundo en su posición.

Luego está el hecho de que ha evitado la confrontación con Ryback en numerosas ocasiones. Él trató de escapar el lunes por la noche, solo para de igual manera, ser atacado por Ryback, destruyendo una vez más el aura que había logrado en NXT.

El aire de invencibilidad se ha ido. Camina fuera de las luchas como cualquier otro heel (villano) evitando el contacto y el castigo a manos de los que se presentan como superiores y más importantes.

Básicamente, en algún momento durante los últimos cinco años en WWE, el énfasis en la elaboración de heel (Villanos) de calidad, se evaporo. Pareciera que a los creativos actuales nunca se les enseño que un villano convincente, hace las historias más interesantes.

Si vemos otros lugares de entretenimiento tal como las historietas, muchos pensamos cosas como que Marvel Comics, suelen enorgullecen de tener héroes llamativos y que venden millones, pero a menudo sus libros y películas carecen de un gran villano para completar la ecuación. DC Comics por el contrario, cuentan con una galería de villanos casi tan intrigantes como cualquiera de los héroes que han creado.

Los resultados son historias más profundas y más complejas, por lo que son más fáciles de involucrarnos emocionalmente.

Lo mismo puede decirse de las rivalidades clásicas en la historia de WWE.

Por ejemplo, Roddy Piper fue sumamente importante en el éxito de la edición inaugural de WrestleMania como Hulk Hogan, gracias a que fue uno de los grandes villanos de esta industria.

Hoy en día, los villanos son igualmente importantes para la calidad general de cualquier historia como lo son los héroes, algo que WWE no ha recogido de buena manera.

En el caso de Owens, este tiene la personalidad, el carisma y la habilidad en el ring para ser el Heel (Villano) más completo que la compañía ha visto en bastante tiempo. Es creíble y cuando quiere ser el hombre más desagradable en la industria, él lo puede lograr. Él es engreído, arrogante y astuto, una mezcla potente para cualquier villano.

Pero, en la mente de WWE tienen una idea mucho más limitada para sus villanos, los cuales son tan genéricos y parecidos entre sí, que es difícil que se logren historias interesantes. Por este camino, es fácil señalar que buenos interpretes solo se van a desperdiciar, un ejemplo claro de eso, es Seth Rollins y su cuestionada reserva, algo que parece comenzara a afectar a Kevin Owens y a cualquier villano en WWE.

2 Comments

  1. FAS octubre 22, 2015
    • ivan aguilar octubre 22, 2015