¿Por que es fácil odiar a WWE y no a Jinder Mahal?

La caracterización de WWE hacia Jinder Mahal se ha convertido en la canción más discordante que se escucha en SmackDown.

Las diatribas del Maharajá contra su rival de turno, Shinsuke Nakamura, son simplemente ofensivas. En lugar de generar interés en la próxima batalla de Mahal con Nakamura, estas promos cargadas de cuestiones raciales son jugadas anticuadas por parte de los guionistas de WWE.

Por cierto, Mahal y Nakamura se enfrentan por el campeonato de WWE en Hell in a Cell el 8 de octubre.

En este punto, esta no es una historia de venganza u orgullo, legado o redención. Se ha transformado en una absurda burbuja sobre la nacionalidad de Nakamura.

Hace dos martes en el pasado, Mahal se burló de Nakamura con fotos de este último en la pantalla grande. A continuación, procedió a hacer una broma sobre el gritar “¡Godzilla!” con un acento japonés exagerado. Una de las peores promos vistas este año por un campeón.

En el SmackDown más reciente, WWE duplicó su mal gusto.

Mahal volvió a burlarse de Nakamura con un acento caricaturizado. Se refirió a Nakamura como si fuese el Sr. Miyagi de Karate Kid, mientras que los hermanos Singh hacían movimientos tontos de Karate y el público de fondo gritaba que esto ya era demasiado.

La promo apestó. No fue graciosa. Fue un intento odioso de apelar a los prejuicios.

Esta historia no hace ningún bien a Mahal, ni a Nakamura. Los segmentos no han sido entretenidos, y no han aumentado el interés en el feudo.

En su lugar, se han centrado en lo que piensan los dueños de WWE, que todos merecen ser categorizados por su raza o país de origen, básicamente el discurso de odio que todos sabemos es común en las cabezas detrás de esta empresa.

Por otro lado, la historia de la compañía está llena de estas historias discriminatorias. Desde Don Muraco llamando a Tito Santana un “inmigrante ilegal”, hasta Triple H diciéndole a Booker T que la gente como él (Haciendo referencia a su color de piel) no merecía ser campeón del mundo.

Poner a Mahal en ese mismo grupo es ciertamente la peor manera de establecerlo como una estrella importante de SmackDown.

El seguir con ideas tan añejas en el 2017 es un error por parte de WWE. El público ha cambiado. Rechaza estos momentos discriminatorios. Y esa no es la reacción que WWE debe querer para Mahal.

Uno podría argumentar que Mahal genera desprecio genuino como un villano, pero hay una gran diferencia entre una multitud abucheando el material elegido por los guionistas y una multitud abucheando al artista. Lo primero está sucediendo hace bastante.

Por otro lado, WWE parece haberse dado cuenta de que están haciendo las cosas de mal manera.

WWE no ha subido un clip del segmento de Mahal de la pasada noche del martes. Al igual que sucedió con el horrible segmento de “esta es tu vida Bayley” en el mes de mayo. La compañía simplemente ha elegido esperar que los fans se olviden de que todo esto sucedió, algo que no es una mala idea.

La mejor apuesta sería virar en una nueva dirección, una que permita a Mahal generar una impresión fuera de ser un intolerante muy aburrido.

Hay muchos lugares creativos para guiar al carácter de Mahal. Puede ser un egoísta, un aristócrata, un maestro abusivo con los hermanos Singh, un hombre desquiciado con un complejo de inferioridad. Explorar rasgos que requeriría algo de trabajo.

En resumen, Mahal y los aficionados merecemos algo mejor.