¿Recuerdas cuando Donald Trump compro Raw?

A menudo se dice que el calor del verano puede volver locas a las personas y mientras que en mi país por estos días está nevando, en Estados Unidos, la temporada del verano está cercana, algo que va de la mano de SummerSlam.

Para la WWE, esta temporada es un momento interesante, ya que muchas de sus historias más extrañas parecen ocurrir, para que se entienda, desde junio a septiembre, WWE suele entregar historias extrañas. A medida que WWE vive la caída tradicional en los rating, se ven obligados a generar un truco publicitario o de lleno un escándalo con el fin de conseguir fans hablando de WWE cuando por delante esta SummerSlam.

A veces, estos trucos se traducen en calificaciones récord como cuando Donald Trump compró RAW. Otras veces, resulta en desconcertantes desprecios, como cuando Vince McMahon literalmente regalaba su propio dinero o cuando fingió su muerte y fue cancelada la historia por la muerte de Benoit.

Este año, todo indica que dicha historia estará vinculada con Kurt Angle y su extraño amor secreto que se revelara mañana en Raw, por lo que es el momento ideal para recordar una historia tan exitosa, efímera y extraña vinculada con las locuras de WWE en búsqueda de rating.

Donald Trump compra Raw

Antes de que el señor de la cabellera con vida propia llegara a ser presidente de los Estados Unidos, para los fanáticos de WWE simplemente era el amigo billonario loco de Vince McMahon.

La forma en que WWE reconoció públicamente la existencia de Donald Trump, fue incluirlo en un argumento breve, pero poderoso, que sirvió como el cebo necesario para aumentar las calificaciones de Raw.

Por supuesto, el anuncio de la compra de Trump causó confusión en Wall Street, incluso cuando era un anuncio falso, como resultado, el precio de las acciones de la WWE tuvo un aumento increíble.

Esta historia tenía promesa, sin embargo, era una historia que no tenía realmente futuro, debido a que Trump en realidad no estaba involucrado o interesado en ser parte de una empresa de wrestling más allá de un par de show, por lo que tal como nació esta historia, murió, es decir, todo demasiado repentino. Todo termino cuando Trump de nuevo “vendió” el show a McMahon en un segmento de negociación torpe.