Cosas que WWE podría aprender de NXT

Cosas que WWE podría aprender de NXT

El fin de semana de WrestleMania se ha ido, y finalmente hemos tenido un poco de tiempo para procesar todo.

Mientras que Wrestlemania, ese espectáculo de 7 horas del domingo por la noche se robó el foco principal, vale la pena analizar ciertas cosas que en realidad no están funcionando en el roster principal, cosas que en el territorio de desarrollo como es NXT funcionan muy bien,

NXT puede seguir siendo argumentalmente el territorio de desarrollo de WWE, pero es innegable que esta división ha logrado estar muchas veces por sobre los eventos principales. Mientras que WWE continúa utilizando a los mejores talentos que se gradúan de la marca amarilla, es de vital importancia que también se emule al equipo creativo de NXT, un equipo creativo que ha tenido un mayor compromiso con los fans que el equipo creativo de Raw o SmackDown.

Hablemos de Wrestlemania 34

Una de las quejas más comunes contra WrestleMania 34 era su longitud excesivamente lenta. 7 horas al aire es una idiotez. Mientras que la reserva de 14 luchas ya es un bombardeo en contra los sentidos, el tener 8 luchas con más de dos luchadores solo hace que la cartelera sea más abrumadora.

Entre batallas reales, amenazas triples, fatal de 4 y luchas por equipos, simplemente por la razón de tener a más nombres en el show, todo conspira en contra del espectáculo.

batalla real wrestlemania 34

Para combatir el peso aplastante del enfoque actual de cantidad por sobre calidad que vive WrestleMania en sus últimas ediciones, WWE no necesita mirar muy lejos, tiene a NXT para aprender lo que un show de lucha libre puede hacer cuando no tiene espacio para el relleno.

NXT TakeOver: New Orleans ofreció 5 luchas en su cartelera principal. Sí, la lucha de apertura fue una lucha de escalera con 6 personas, pero dentro de una marca que prioriza adecuadamente la competencia individual, estas luchas con múltiples involucrados se siente increíblemente especial.

La multitud de Nueva Orleans permaneció comprometido a través de todo el espectáculo. Los fans de NXT se preocuparon mucho por la acumulación de estas luchas, y el evento con un buen ritmo se aseguró de mantenerles precisamente comprometidos.

Una gran diferencia con una cartelera con 14 peleas que debido a su amplia longitud, hace que gran parte del público en algún momento simplemente no se involucre en muchas luchas.

WWE debería dar a sus mejores narradores en el ring más tiempo para contar sus historias, en vez de generar una mayor cantidad de luchas.

Sólo dos luchas en WrestleMania 34 rompieron por poco la marca de los 20 minutos: Rousey y Angle vs McMahon y Triple H, y Styles vs Nakamura.

A la inversa, NXT Takeover comenzó con una lucha de escaleras con una longitud de 31 minutos y cerro con un main event entre Johnny Gargano y Tommaso Ciampa con una duración de 37 minutos.

La duración de una lucha no siempre dicta calidad, pero cuando los mejores intérpretes están involucrados en narraciones con más tiempo, se suele generar un mejor espectáculo.

Mientras que 12 minutos era una longitud perfecta para una narración secundaria como fue Shayna Baszler vs Ember Moon, el main event de Gargano vs Ciampa con una construcción de 11 meses habría sufrido inmensamente con un tiempo tan acotado.

Gargano y Ciampa tuvieron el tiempo que se merecían. Desafortunadamente para los fans de WrestleMania, AJ Styles y Shinsuke Nakamura no.

Si una lucha de mitad de cartelera o dos debían ser reducidas para dar a Styles y Nakamura el tiempo necesario en Wrestlemania 34, entonces habría sido un sacrificio que bien valía la pena tomar.

Una desconexión alarmante con el público

Ha pasado mucho tiempo desde que los fanáticos de la lucha libre estaban ciegamente dispuestos a aceptar la dirección impuesta por la empresa. A pesar de ser un hecho innegable en el universo de la lucha libre, WWE todavía hace intentos para influir enérgicamente en sus fanáticos, un control total que no funciona.

Esto es simple, si alguien se esfuerza demasiado por doblar una historia de tal manera que el público rechaza, es sólo cuestión de tiempo antes de que se rompa.

Mientras que WWE sigue agotando todos los métodos para poner a Roman Reigns como un favorito de los fans, NXT ha encontrado con éxito una manera de mantener a su producto abierto a la interpretación, reacción y sugerencia.

No hay mejor ejemplo que Adam Cole y The Undisputed Era.

Mientras que las acciones arrogantes y egoístas de la facción de NXT los transforman en una unidad tradicionalmente climatizada y malvada, los fans de NXT han aprobado sin remordimiento a The Undisputed Era como un espectáculo favorito dentro de la marca.

Esto fue ejemplificado cuando Adam Cole salió victorioso en su lucha de escalera (Lucha de 5 estrellas), así como cuando Roderick Strong traicionó a su compañero, Peter Dunne, para ayudar al grupo a mantener los títulos por equipos.

NXT no hace ningún intento obvio de luchar contra sus fans.

Mientras que NXT puede verse obligado a censurar cánticos como “f – k You Ciampa” se puede garantizar que no estarán editando “abucheos” o reacciones del público durante sus repeticiones como si sucede con Raw o SmackDown.

Es obvia la gran diferencia entre la admiración que provoca el producto de NXT y los problemas que experimenta WWE. El público moderno puede adorar las sutilezas que suceden en el ring, pueden ser atraídos por una narración intrincada y convincente, y puede permanecer comprometido durante todo el tiempo que una lucha de calidad merece.

La espectacularidad en el ring, junto con el peso sentimental hizo que una pelea entre Gargano y Ciampa fuese la configuración integral para un evento principal que se robó los focos en la semana de wrestlemania.

Los orígenes de dicho duelo se remontan a la repentina disolución del equipo DIY cuando Tommaso Ciampa atacó brutalmente a su compañero Johnny Gargano en el Takeover de Chicago en mayo del 2017. La construcción de 11 meses fue un viaje que no se suele ver en Raw o SmackDown. La acumulación en la construcción del personaje de Gargano con un ascenso como un rival que logro llegar a retar al campeón de NXT es precisamente lo que se necesita a la hora de construir nuevas estrellas. Luego tenemos antecedentes en donde Ciampa temporalmente le costó a Gargano su contrato de NXT y en retrospectiva notamos que el feudo fue ejecutado tan bien que los fanáticos invirtieron en el a largo plazo.

Roderick Strong siendo parte de Undisputed Era, fue algo que comenzó en 2017, generando una disputa adyacente.

Contrariamente al tiempo invertido en la construcción de los show de NXT, WrestleMania y en general cualquier PPV de Raw o SmackDown, es construido en programas apresurados. Es como si WWE no tuviese planes reales a largo plazo y todo fuese decidido solo horas antes de emitir un show.

Un ejemplo de esta narración apresurada llego con los repetidos intentos fallidos de poner a la audiencia en contra de Broc Lesnar tres semanas antes de Wrestlemania. John Cena también en tres semanas formo las bases para una lucha de tres minutos ante el Undertaker y Shinsuke Nakamura diciendo que pondrá una rodilla en la cara de Styles dos semanas antes de Wrestlemania no son una acumulación real.

Solo Ronda Rousey y Kurt Angle vs Stephanie McMahon y Triple H generó algo de historia.

Pero esto no es exclusivo de WrestleMania 34, los eventos de WWE en general sufren de un exceso de reserva torpe. La mayoría de las luchas, incluyendo títulos secundarios como el Intercontinental y el de los Estados Unidos tienen como base lo mismo, ver a sus competidores en luchas redundantes con cada combinación posible en las semanas que conducen al gran espectáculo. Lo anterior da como resultados que ninguna lucha en realidad se sienta como algo que no hemos visto en televisión.

De todas las lecciones que WWE puede aprender de NXT, ésta podría ser la más importante, mejorar su planificación. El resultado final debe ser la última recompensa, algo que NXT logró con su inolvidable noche el sábado antes de Wrestlemania. WWE hace mucho no.

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