Análisis al actual personaje de Kane

Es fácil señalar que en los últimos 20 años, pocos personajes han sufrido tantas adaptaciones y cambios en su dirección como las que ha sufrido Kane.

El demonio hermano del Undertaker (kayfabe) ha sido que el gran monstruo rojo, compañero de equipo de X-Pac, novio de Tori, un hombre con máscara, desenmascarado, enmascarado y desenmascarado otra vez. Ha sido un títere corporativo y un aterrador demonio, entre múltiples otras historias que se me quedaran en el tintero, pero a pesar de todos estos cambios, él ha seguido siendo relevante para WWE.

Ha sido parte de la empresa a través de la era de la actitud, la Ruthless Aggression y la actual era PG, todo esto se debe a que el luchador es confiable para la WWE.

Pero si nos centramos en la actualidad, durante el último año hemos visto como el ex campeón del mundo, ha sido parte de la autoridad al mando de Triple H y Stephanie McMahon.

Pero en los últimos meses, ha estado en un constante conflicto con Seth Rollins, lo que género que también viéramos la reaparición del demonio enmascarado y estará enfrentando al campeón de WWE en Hell in a Cell 2015.

El problema, es que es fácil esperar que Kane no se corone como campeón de WWE ¿porque? simple, siempre se ha puesto como un veterano que está dispuesto a ayudar a las figuras más jóvenes, un uso que ya ha generado un daño a su credibilidad, por lo que si el domingo en el evento, logra derrotar y obtener el título de Rollins, en el mejor de los casos pareciera que lo perdería a los pocos minutos ante Sheamus, aunque claro, siempre está que WWE nos pueda sorprender.

A pesar de todo ese panorama, Kane sigue siendo relevante gracias a que es adaptable a lo que se le pide. Su desinterés a destacar por sobre el resto, le permite seguir siendo importante para WWE, además, le ha permitido librarse de cosas como las que sufren otros veteranos como el Big Show, quien constantemente tiene que lidiar con gritos de que piden que se retire.

Entonces, mientras que cada cambio o pequeño ajuste en el personaje de Kane le ha permitido seguir siendo relevante, lo cierto es que su figura, también nos ayuda a suspender la incredulidad, que es una de las grandes bases de este negocio, principalmente, porque a diferencia de lo que sucede con el Big Show, Kane ha tenido tantas facetas, que pareciera que cada vez tiene un retoque en su personaje, se siente como algo nuevo.

Kane en su forma más simple, es un hombre con una crisis de identidad. Él es tanto un demonio, como alguien corporativo, su asociación con cualquier personalidad depende de las emociones que este demuestra en un momento dado, por lo que pareciera tener sentido lo que vivimos en la actualidad, aunque claro, su personaje también dependen de esos sujetos caprichosos conocidos como los creativos de WWE, los cuales suelen dar un empuje a su personaje bastante limitado, pero eso ya podría dar para otro tema.