Crítica Backlash 2018

Un fracaso, eso resume mucho. Para muchos esto puede sonar como una exageración, para nosotros, una manera de simplificar mucho de lo que vimos esta noche.

Cuando Seth Rollins y el Miz abrieron el show, se generó una pequeña esperanza de que el evento lograría superar sus prácticamente nulas expectativas. Muy equivocados estábamos.

Big Cass fue insuficiente contra Daniel Bryan. Carmella y Nia Jax siguen sin consolidarse como campeonas. El final de la lucha de Styles y Nakamura literalmente fue una patada en las bolas de los fanáticos- Y el evento principal, Roman Reigns vs Samoa Joe dejó a la multitud desenganchada, inquieta y aparentemente deseando que todo acabara ya. Con todos lo negativo, no podemos culpas a los múltiples fanáticos que simplemente comenzaron a abandonar el show en mitad del main event. Incluso antes ya se notaba mucho movimiento en el público que abandonaba el show descontento.

Seth Rollins vs The Miz

Archiva esto como otra razón para coronar a Rollins como el mejor de WWE en el 2018. Rollins y el Miz entregaron una emocionante batalla que se sentía como el evento principal.

Durante gran parte del año, la persecución por el título intercontinental ha sido lo mejor de Raw. WWE se ha apoyado sabiamente en la foto del único campeonato que existe de forma individual para los hombres, esto porque el titulo Universal en realidad no existe. Rollins en el centro de atención es lo único que está manteniendo a Raw a flote.

Nia Jax vs Alexa Bliss

Jax luchando desde abajo durante tanto tiempo siendo que Bliss es mucho más pequeña y aca la pequeña era la dominante, es un movimiento extraño. Aunque sirvió para mostrar lo peligrosa que es Bliss, pero hizo poco para la relativamente nueva campeón.

La narrativa anti intimidación se sintió forzada y considerando que viene de la empresa que disfraza enanos como panqueques, suena sumamente hipócrita. Esta historia realmente debería haber terminado en WrestleMania. Jax necesita un nuevo rival y una nueva historia de manera apresurada.

Jeff Hardy vs Randy Orton

Los puntos grandes al final no podían equilibrar una química baja y lento ritmo de una lucha con cero impulsos.

El reinado de Hardy va a permanecer en neutro si WWE no va a encontrar enemigos mejor adaptados para él.

Elias, The New Day, Rusev Day y otros

Estos mundos chocando fue un poco de diversión, pero en última instancia, un segmento de relleno con poco significado.

Algunos de los actos obtuvieron buenos estallidos en el público. La frustración de Elias fue moderadamente entretenida. Pero esto hubiera sido un mejor espectáculo para cualquier show semanal, no para rellenar en un PPV.

Daniel Bryan vs Big Cass

Bryan consiguió una victoria para recordarnos su habilidad y Cass al final queda en pie para demostrar que es un villano. Todo en realidad fue una decepción. Cass no hizo clic con Bryan.

El Big Cass tuvo la oportunidad de lucir como alguien que pertenece al evento principal con un enemigo de clase mundial y fallo miserablemente.

Carmella vs Charlotte

La reserva parecía diseñada para ocultar las debilidades de Carmella en el ring. Incluso con lo anterior, fallaba en sus movimientos, el resultado fue una lucha con poca variedad.

Carmella no impresionó aquí. Ni su charla basura ni su trabajo en el ring estaban en un nivel de campeonato.

AJ Styles vs Shinsuke Nakamura

Un Nakamura transformado floreció en una lucha que fue destrozada por el horrendo final que le dieron.

Esto fue vicioso y los dos rivales estaban mostrando cada vez más. Sin embargo, el final, ese horrendo final hizo que esto se desinflara miserablemente. Una lucha por el título de WWE que termina con abucheos nunca es bueno. No abucheaban ni a Styles ni a Nakamura, abucheaban la decisión de hacer que una lucha sin DQ terminara en un perezoso conteo de 10 para ambos hombres. Demasiado similar al final decepcionante de Greatest Royal Rumble, una doble cuenta de 10.

Bobby Lashley y Braun Strowman vs Kevin Owens y Sami Zayn

La tensión entre Owens y Zayn fue lo más notable aquí y eso era sumamente forzado. La acción fue breve y resultó ser más una lucha de comedia aburrida.

WWE no parece saber qué hacer con Strowman y Lashley en este momento y esta lucha sin alma fue una manera de evidenciar que tampoco saben qué hacer con Owens y Zayn. En este punto del show, el público parecía pedir que el evento terminara de una vez.

Roman Reigns vs Samoa Joe

Joe vs Reigns comenzó con una ráfaga de adrenalina. Sin embargo, no podía mantener ese impulso. Un montón de descanso sostenidos y un ritmo lento que fue solo uno de tantos en este horrible PPV hicieron que el público simplemente quisiera irse de la arena antes de tiempo y de hecho muchos lo hicieron.

Este fue un evento principal de nivel D para un PPV de nivel D.

WWE no le hace ningún favor a Reigns con esto. La yuxtaposición entre el “héroe de la gente” Babyface que es como la compañía lo retrata, está muy lejos de la realidad. Es discordante que WWE realmente ignore esta realidad. Esta lucha solo fue la guinda de la torta de un evento nefasto. Si en mitad de tu espectáculo el público se va porque esta aburrido, comienza a gritar cualquier estupidez como protesta (Gritaban hasta por Cm Punk en pleno 2018) y no invierte en lo que ofreces. Entonces estas fallando y mucho.

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