¿Que nuevo papel debería tomar Roman Reigns en su carrera?

Después de recibir una suspensión de 30 días por violar esa cosa llamada como política de bienestar de WWE y tras no ganar la batalla para conectar con los fanáticos como WWE esperaba, Vince McMahon y compañía deberían comenzar a reconsiderar el actual papel que tiene Roman Reigns, un papel que como más de alguno recordara, ha sido encasillado como el reemplazo de John Cena.

Para comprender realmente este tema, debemos volver a lo que fue el ascenso de Roman Reigns a la cima de la WWE, un ascenso que siempre se encontró rodeado de polémica. Después de lo que fue la ruptura de The Shield en el 2014, Reigns recibió el impulso más grande en su joven carrera, un empuje que para muchos, fue algo inmerecido, poniendo de esa manera la primera piedra de toda esta “polémica”.

Mientras que sus antiguos socios, Dean Ambrose y Seth Rollins se vieron en feudos con otros, Reigns fue insertado directamente en la escena del título WWE. Reigns obtuvo la oportunidad de competir por el título que en ese tiempo estaba en manos de John Cena, esto después de ganar una batalla real en Raw.

Él no pudo ganar el título en su primer intento, pero esa no fue la última oportunidad por el título que recibiría. Él pasó los próximos meses en feudos con Randy Orton, Seth Rollins (No se concretó la lucha por una lesión de Reigns) y The Big Show, en donde raramente vez perdió en ese camino.

Pero la consagración final llego en Survivor Series después de que derrotó a Dean Ambrose por el vacante título mundial de WWE, logrando un reinado como campeón efímero, ya que solo duro cerca de 5 minutos, cuando Sheamus cobro su maletín de dinero en el banco.

Los dos luchadores durante los próximos meses lucharon por el título. Los fanáticos ya estaban descontentos con el empuje repentino de Reigns en la zona superior, un empuje que en el pasado parecía haber sido cambiado sobre la marcha, después de todo, Reigns antes de todo lo expuesto, gano Royal Rumble y fue a Wrestlemania 31 a desafiar a Brock Lesnar por el título, generando una etapa muy áspera ente los fanáticos y la WWE. WWE en lo que se consideró como el plan b, genero este momento:

Pero para no estancarnos siempre en lo mismo, volvamos a lo que fue finalmente el segundo reinado de Roman Reigns, esto luego de entrar en una rivalidad con Sheamus que al parecer, simplemente empeoro las cosas.

Sheamus no es exactamente un favorito del público y esto llegó a ser aún más evidente durante sus luchas con Roman Reigns en TLC y Raw. Los fanáticos bombardearon al dúo con fuertes abucheos y cánticos de; aburrido, durante sus luchas.

Reigns finalmente ganó el título de Sheamus y pasó el resto del año en feudos con Triple H, Dean Ambrose y AJ Styles. Él apareció constantemente en la imagen del evento principal y el malestar de una gran cantidad de aficionados seguía, debido a que se tenía la sensación de que WWE seguía empujando a Reigns por la garganta de los aficionados.

La sensación de que la empresa intentó rápidamente construir a Reigns como el siguiente John Cena, es algo que es difícil de negar, aunque claro, también es difícil de negar que al parecer ese intento no funciono. Además, el apoyo del público para Reigns se vio aún más afectado después de que Reigns fuese suspendido por 30 días.

Después de su suspensión, Reigns hizo su regreso al ring en battleground, en donde él enfrentó a Dean Ambrose y Seth Rollins por el Campeonato de la WWE. Muchos fans esperaban que Reigns se eliminara de ese evento principal, pero eso no sucedió.

A pesar de romper las reglas de la compañía, Reigns todavía fue permitido para competir por el título máximo. De seguro el no ganaría el título, pero en el aire se tenía la sensación poco grata de que si el no fuese Roman Reigns, él habría sido extraído de la lucha rápidamente. Esto es en donde se evidencian las diferencias entre la Reigns y Cena. Para empezar, Cena nunca ha violado la política de bienestar de la empresa, en donde a pesar de que Cena ya es algo impopular con muchos fanáticos ya mayores en edad, sigue siendo un modelo positivo para los niños, quienes son en gran parte, el público base de la WWE.

Reigns tuvo su oportunidad de ser la cara de la empresa. Se le dio el centro de atención en el evento principal constantemente, pero él nunca pudo conectar con los fanáticos como si logro Cena en el pasado. Dicho esto, es hora de poner fin a las comparaciones entre Roman Reigns y John Cena. Reigns nunca será “el próxima John Cena” pero esto no es necesariamente una mala cosa para el luchador o los fanáticos, es más, para nosotros mientras más pronto WWE asimile eso, más pronto puede entregar algo diferente. Con unos pocos cambios simples, Reigns, un tipo que puede entregar encuentros sólidos, puede ser un villano superior en la WWE facilmente, que pareciera ser el paso más simple de realizar en la actualidad.


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