Jinder Mahal como retador expone a Randy Orton débil como campeón

En Backlash 2017 el 21 de mayo, Randy Orton defenderá el campeonato de WWE contra Jinder Mahal. Hasta ahora, la disputa ha recibido comentarios mixtos por parte de los fans. Por encima de todo, ha expuesto a Orton como un débil campeón de WWE.

Mahal en el cuadro del título después de perder cada lucha en la que él había estado implicado, no ha ayudado en nada en esto asuntos, pero en su defensa, él ha hecho un trabajo decente para tratar de parecer una amenaza legítima al campeón, a pesar de que sigue pareciendo un retador de relleno.

Orton por otra parte, ha estado lejos de ser convincente desde que capturó el título frente a Bray Wyatt en WrestleMania 33.

Habiendo celebrado 15 años en la lista principal de WWE, Orton sigue siendo una piedra angular dentro de la compañía y puede prestar credibilidad a quienes trabajan con él. Desafortunadamente, él simplemente no es en absoluto un campeón babyface tradicional, independientemente de la superestrella a la que está enfrentando.

A pesar de que Orton todavía tiene que mejorar en su papel, el hacer perder a Orton el título en Payback sería prematuro teniendo en cuenta que Mahal no está listo para dicho lugar. Hay maneras de que se puede refrescar su carácter estancado para asegurar el resto de su reinado como campeón.

Pero este personaje que se muestra incomodo, hablando de Orton, no siempre existió, por ejemplo, en 2010, Orton se embarcó como el Babyface más importante de WWE, esto poco después de la disolución de legacy. No paso mucho antes de que él ganara el título de WWE ante una reacción estridente en Chicago, esto en Night of Champions.

En ese momento, él era emocionante de ver en el ring y en gran medida dejaba que sus acciones hablaran. En algún momento del camino, perdió eso y se ha reducido a un caparazón aburrido de su antiguo yo.

No es ningún secreto que Orton se ve más cómodo como un villano en vez del Babyface tradicional, pero él no tiene que dar un turn heel para prosperar como un campeón. Más bien, él necesita volver a ser ese Babyface relajado que vimos en el 2010 o 2015, cuando él estaba más centrado en divertirse y entretener al público.

También vimos sombras de ese lado de Orton durante su tiempo con la familia Wyatt. Y mientras que él sostuvo el Campeonato por equipos de SmackDown por un total de dos semanas, era el más cautivador carácter que ha tenido en su paso por SmackDown.

Si Orton puede repetir ligeramente lo anterior, su reinado con el título podría ser tan cautivador como tiene el potencial de ser, especialmente con la gran cantidad de estrellas que él está obligado a hacer frente en los meses que vienen.

AJ Styles es un oponente obvio para Orton, y sus luchas están garantizadas para ser buenas. Esa disputa no puede llevarse a cabo hasta SummerSlam, y mientras tanto, la víbora tendrá que probarse a sí mismo como un campeón creíble.

Desde que derroto a Bray Wyatt por el título en Mania, Orton no ha sido el punto focal de SmackDown. En su lugar, la mayoría del enfoque ha sido en Styles y la persecución de Kevin Owens por el Campeonato de los Estados Unidos.

Y con lo anteriormente mencionado, debido a que la lucha de Styles vs Owens por el título de los Estados Unidos, es más grande que un Mahal vs Orton por el título de WWE, no debería sorprender que por ejemplo la lucha por el título de WWE en BackLash no cierre el evento y se le relegará a la cartelera media.

Lo que hace cuestionar el hecho sobre cómo Orton está siendo incapaz de llevar una marca en la espalda con esta encarnación de su carácter. Mientras que Orton no ha podido entregar mucho durante su reinado como campeón de WWE, todavía hay mucho tiempo para que él restaure la relevancia al título e inyecte entusiasmo, especialmente cuando su pelea con Mahal con finalice.